Los Cantos se mueren
El Canto se muere y la lluvia ¡cuanta!
Entre los altos muros yo espectante
aguardando a que pase ,vacilante,
a la esperanza debil que me aguanta.
Torpe ente de escurridiza estampa:
Mata la amarga espera sollozante.
Intento verte, eres importante.
Mas llueve, llueve, y llueve y nunca escampa.
La música de antaño ya no suena.
Las antiguas canciones ya murieron;
y sus tristes historias; y su pena.
Los cantantes antiguos se perdieron
como un grano en un desierto de arena.
Fría Ciudad, ¿lo viste? de tí huyeron.
Estas líneas han surgido aquí, en mi curro, rodeado de gente, y sin embargo sintiéndome completamente solo. Recordaba. Recordaba. Mi vida se compone de recuerdos. De pedazos y retales de un cuadro que nunca llegará a ser tal.
Me habría gustado estar alegre, en serio. Me habría gustado bailar y reirme con vosotros, de verdad. Me habría encantado mirarte a los ojos y besarte apasionadamente, tener alegría para compartir contigo, poder ser lo bastante bueno para tí. Me habría gustado.
Me habría gustado poder cantar como antes, sentir como antes, disfrutar como antes. Me habría gustado pedirme un Jackie en vez de una coca cola, y no haberle dado a una amiga el vale de la segunda copa. Sí... me habría gustado.
lunes, febrero 09, 2004
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